Tipos de patinetes

El concepto de patinete (o ‘scooter’, en su término inglés) no es el mismo hoy que hace 50 años, el camino seguido le ha llevado a convertirse en una respuesta a la movilidad urbana, así como en una herramienta para entrenar. Ya no es el juguete que usaban nuestros abuelos, ahora se ha universalizado y existen diversos tipos de patinetes, uno para cada tipo de persona.

Y es que, en un principio, se trataba esencialmente de eso, de un juguete. Sin embargo, con la progresiva masificación de las ciudades surgió, al igual que la bici, como una alternativa sana y ecológica al coche. Hoy en día, en países como Finlandia, es habitual ver a adultos moviéndose por la ciudad en patinete. Tampoco es extraño verlos salir al campo a practicar deporte montados en este vehículo.

Los patinetes de toda la vida
Hace unos años, si alguien nos hablaba de patinetes, a todos nos venía a la cabeza la imagen de  una plancha de madera con un poco resistente palo vertical llegando hasta un pequeño manillar. Sus ruedas, de goma, similares a los típicos ruedines que se usan hoy en día para que los niños aprendan a montar en bici, daban poca sensación de seguridad y estabilidad al vehículo.

Existía otra versión primitiva del patinete, ésta de metal. Pero lejos de los patinetes de aluminio actuales, estaban hechos de materiales mucho más pesados. En definitiva, cualquier plancha de metal servía para que se le colocaran unas ruedas y un manillar. En realidad, cualquier plancha de cualquier material servía para hacer un patinete.

Los patinetes modernos
La llegada de los patinetes de aluminio plegables, con ruedas de material sintético, supuso una revolución. Poco a poco dejaban de ser un juguete para niños y se convertían en un vehículo para la movilidad urbana. Tras triunfar en Japón y, más tarde, en Estados Unidos, llegaron a España de la mano de la compañía telefónica Amena, que los regalaba con la contratación de un móvil.

La evolución definitiva, sin embargo, tuvo lugar con las Kickbikes. Su estructura es más próxima a la bici de montaña que al clásico patinete. Un cuadro de aluminio conforma el ‘esqueleto’. Las ruedas, una delantera de diámetro similar al de una bici de adulto y una trasera bastante más pequeña, están compuestas por radios de aluminio, cámara y cubierta. Además, estas kickbikes, suben los frenos de las ruedas, donde estaban, a manetas en el manillar, como en cualquier bici.

Patinetes con motor
Éstos vienen a ser una especie de ciclomotor. Existen dos versiones: los de combustible y los eléctricos. Sin embargo, al menos en España, su uso no está permitido en la vía pública. Sólo se puede circular con ellos por lugares privados. Lo cual hace que no sean un vehículo demasiado atractivo para los usuarios, habida cuenta de que, prácticamente, no pueden ser usados en ningún sitio.

En conclusión, la evolución, sobre todo en los últimos quince años, de los patinetes, les ha puesto en el camino para poder acabar equiparándose a la bicicleta. En nuestro país aún falta cultura de patinete. Sin embargo, visto el éxito de modelos como la kickbike en otros países, y la evolución del mercado nacional, sobre todo en Barcelona, cabe pensar que, a no mucho tardar, los patinetes serán un elemento común en nuestras ciudades y pueblos.

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